Alergias alimentarias

Alergia a la leche de vaca

Alergia a la leche de vaca 1024 576 Jaritzy Negrín González

La leche de vaca es el alimento que con mayor frecuencia produce alergia alimentaria en niños menores de 1 año.

¿Por qué es la alergia alimentaria más frecuente?

Porque las proteínas de leche de vaca son uno de los primeros antígenos (alérgenos) con los que el niño tiene contacto en su alimentación.

¿Cómo está compuesta la leche de vaca?

La leche de vaca está compuesta por proteínas que se clasifican en dos grupos: caseína (80%) y proteínas del suero (20%). Los componentes principales de las proteínas del suero son las betalactoglobulinas y las alfalactoalbúminas.

Estas proteínas son los alérgenos que desencadenan la producción de anticuerpos.

¿Por qué se denomina alergia a las proteínas de leche de vaca?

Son cuadros clínicos de reacción adversa a leche de vaca con mecanismo inmunológico comprobado:  reacciones mediadas por anticuerpos IgE o por otro mecanismo inmunológico (no IgE). Es importante diferenciar entre ambos tipos porque presentan diferente fisiopatología, sintomatología y evolución.

¿Cuándo inician los síntomas de la alergia a la leche?

Es variable, puede comenzar durante el período de lactancia materna exclusiva pero la mayoría de los casos empiezan al iniciar la lactancia artificial después del período de lactancia materna. Se inicia en la gran mayoría de casos el primer año de vida con un pico máximo entre los 3-4 meses de edad. Excepcionalmente pueden iniciar después del segundo año de vida.

¿Cuáles son los síntomas de esta alergia?

En un 75-92% de los niños con alergia a proteínas de la leche de vaca pueden presentar más de un síntoma:

  1. Síntomas cutáneos: constituye el cuadro clínico más frecuente caracterizado por eritema (rojez) urticaria (lesiones tipo habón) y angioedema ( hinchazón). Inicialmente puede aparecer en zona peribucal pudiendo o no generalizare a otras partes del cuerpo. En ocasiones los lactantes pueden tener como primera y única manifestación clínica el rechazo de las tomas de biberón de leche de vaca o lactancia materna.
  2. Síntomas digestivos: pueden ser vómitos y diarrea. En el 30% de los casos se asocian a otros síntomas. Los vómitos son una manifestación clínica frecuente en la alergia IgE mediada.
  3. Síntomas respiratorios: sibilancias (pitos al respirar), tos, rinoconjuntivitis son poco frecuentes como síntoma aislado en el lactante.
  4. Anafilaxia: puede ser el debut en lactantes en el 1% de los casos. Es frecuente en niños mayores o adolescentes con alergia a la leche de vaca persistente tras contactos accidentales o transgresiones.

¿Cómo se realiza el estudio alergológico?

Las pruebas alergológicas se indican haciendo una evaluación personalizada de cada paciente según su cuadro clínico.

Inicialmente en la consulta con tu alergólogo se realiza la historia clínica, se elabora anamnesis detallada de lo ocurrido: tipo de síntomas, tiempo de instauración desde la ingesta del alimento, si es primera vez que sucede y se remitió espontáneamente o con medicación y de que tipo.

Posteriormente se decide si es necesario realizar pruebas cutáneas (prick test) y analítica de sangre para la determinación de IgE específica para las proteínas de leche de vaca.

Según los resultados se valorará la realización de una prueba de provocación oral controlada con leche de vaca. Esta prueba consiste en ingerir el alimento en cantidades progresivas bajo supervisión del alergólogo. Su objetivo es confirmar o descartar la alergia a proteínas de leche de vaca.  Si el resultado de la misma es positivo, existe alergia, permite conocer la dosis umbral con la que el paciente presenta síntomas cuando ingiere el alimento, evitando dietas innecesarias o muy restrictivas.

¿Cómo es la evolución y pronóstico de la alergia a leche de vaca?

La alergia a proteínas de la leche de vaca tiende a evolucionar a la remisión espontánea a corto o mediano plazo.

La tolerancia clínica al alimento es favorable en la mayoría de los lactantes y niños pequeños con alergias mediadas por IgE. A partir de los 4 años de edad es menos probable la tolerancia espontánea. Se estima que a partir de los 6-7 años de edad la alergia a proteínas de leche de vaca persiste en un 10%.

¿Cuál es el tratamiento para la alergia a leche de vaca?

Tras la evaluación y diagnóstico de alergia a la leche de vaca, la dieta de eliminación es el tratamiento de elección inicial. Esta dieta consiste en la eliminación de todas las proteínas de leche de vaca y de los alimentos que las contengan. La leche de vaca puede ser sustituida por fórmulas hidrolizadas, elementales, soja o arroz.

Para los casos persistentes que no alcanzan la tolerancia espontánea, existe el tratamiento de “Inmunoterapia oral” el cual consiste en la ingesta progresiva del alimento según protocolos y siempre supervisado por un Médico Especialista en Alergología. Debido al riesgo que conlleva, la “Inmunoterapia oral” debe de realizarse a nivel hospitalario. El propósito de este tratamiento es modificar la respuesta alérgica consiguiendo que el paciente esté desensibilizado o tolerante a la leche de vaca.

Recuerda solicitar la valoración de tu Médico Especialista en Alergología si sospechas alergia a leche de vaca, desde ClinicAL esperamos haber aportado información sobre esta alergia tan frecuente en la en la edad pediátrica.


Dra. Jaritzy Negrín González
Médico Especialista en Alergología
ClinicAL

¿Alergia a los frutos secos?

¿Alergia a los frutos secos? 1920 1275 Federico de la Roca Pinzón

Los frutos secos son, con las frutas, la primera causa de alergia alimentaria en los adultos y una de las primeras causas en niños.

¿Qué son los Frutos Secos?

Los frutos secos pertenecen a familias botánicas diferentes y sin relación entre sí. La mayor parte son frutos (almendra, avellana, nuez, pistacho, castaña y nuez de macadamia), algunos son semillas (“pipa” de girasol, “pipa” de calabaza y piñón) y en los últimos años se ha incluido en nuestra dieta la nuez de Brasil y el anacardo, ambos considerados como frutos.

Los frutos secos cuentan con un alto poder nutritivo y son muy importantes en la dieta. Se consumen directamente en forma desecada o formando parte de productos de bollería y pastelería, en helados, en salsas o aceites.

¿Cuáles son los frutos secos que mayor alergia producen?

A diferencia de lo que popularmente se piensa, el consumo repetido de un alimento incrementa el riesgo de desarrollar alergia a ese alimento, es por este motivo que los frutos secos que más alergia producen son los más consumidos. En nuestro medio la avellana, la nuez y la almendra, son los frutos secos que con más frecuencia causan reacciones alérgicas.

¿Por qué son una causa importante de alergia alimentaria?

Los frutos secos son importantes en el campo de la alergia por diversas razones, entre ellas:

a) son una de las principales causas de reacciones alérgicas por alimentos,

b) con frecuencia producen reacciones graves, pudiendo poner en peligro la vida,

c) es una de las causas más frecuentes de anafilaxia,

d) son alérgenos ocultos y pequeñas cantidades pueden producir reacciones graves y

e) son una causa frecuente de reactividad cruzada con otros frutos secos o con otros alimentos vegetales.

¿Quién es el responsable de la alergia a frutos secos?

Los alimentos están constituidos por una diversidad de nutrientes, como lo son los carbohidratos, vitaminas y proteínas. Son estás últimas, las proteínas, las que poseen la capacidad de desarrollar reacciones en personas alérgicas. En el caso de los frutos secos existen 2 grupos principales de proteínas, proteínas de almacenamiento y proteínas de transferencia de lípidos (LTP). Las LTP’s son las proteínas que con mayor frecuencia se relacionan con reacciones graves en el área mediterránea.

¿Qué pasa con el cacahuete?

El cacahuete, aunque se consume como un fruto seco, pertenece a la familia de las legumbres. Las leguminosas son plantas que se caracterizan porque sus frutos se encuentran encerrados en vainas.

La alergia al cacahuete es un verdadero problema de salud pública en los países anglosajones debido a su alto consumo. Se estima que en estos países el 50% de reacciones por alergia a cacahuete son graves, asociando dificultad respiratoria, hipotensión arterial, y en algunos casos la muerte. En nuestro medio el consumo de cacahuete esta aumentando día a día, así que en los próximos años es esperable que los casos de alergia a cacahuete también se incrementen.

A diferencia de otros alimentos, en los cuales el aumento de la temperatura durante la cocción degrada las proteínas responsables de las reacciones alérgicas, en el caso del cacahuete se ha comprobado que el calor aumenta la capacidad para desarrollar reacciones alérgicas, es decir que una vez tostado, el cacahuete se hace más “alergénico” e incrementa su resistencia a los procesos de digestión gástrica.

¿Qué síntomas produce la alergia a los frutos secos?

Los síntomas pueden variar de individuo en individuo, así como su gravedad e intensidad. Algunas personas alérgicas pueden presentar picor en la cavidad oral, lengua y labios (síndrome de alergia oral). Además del picor es frecuente la presencia de edema de labios, eritema labial y de mejillas. El picor puede extenderse a los conductos auditivos y a la garganta. En general estos síntomas se presentan al contacto de la mucosa oral con el fruto seco.

En ocasiones los síntomas orales pueden seguirse de manifestaciones cutáneas con la presencia de rojez, picor y habones (urticaria). La afectación del aparato digestivo puede presentarse como dolor abdominal, vómitos y diarrea. La vía área también se pude ver comprometida produciendo tos seca, opresión, sensación de ahogo y sibilancias. Por último, cuando la reacción es grave puede alterar la tensión arterial produciendo una caída rápida de la misma (shock anafiláctico) que suele acompañarse de palidez generalizada y sudoración fría. Algunas personas alérgicas también pueden presentar síntomas rinoconjuntivales, como estornudos, mucosidad, congestión nasal, picor de ojos y lagrimeo.

Los síntomas pueden desarrollarse minutos después de ingerir el fruto seco, o tardar algunas horas. Los síntomas que aparecen de forma inmediata, antes de los 15 minutos de la ingestión del alimento, suelen ser de intensidad leve y desaparecen a los pocos minutos de su inicio (síndrome de alergia oral). El progreso de los síntomas orales con afectación de la piel, aparato digestivo y respiratorio son signos de mal pronostico, ya que al tratarse de reacciones graves que afectan a más de un sistema (anafilaxia) su resolución precisa de atención médica de urgencia. En general, la mayoría de las reacciones por alergia a frutos secos se presentan en los primeros 60 minutos tras a ingesta del alimento, aunque existen casos en los cuales las reacciones se han presentado 3-4 horas después.

Quiénes pueden presentar reacciones más graves?

Se considera que aquellos pacientes con múltiples alergias a alimentos poseen mayor riesgo de presentar reacciones más graves que aquellos que sólo poseen alergia a un determinado alimento. En la población anglosajona, la alergia al cacahuete se considera

un factor de riesgo para desarrollar reacciones graves o mortales, siendo una de las causas más frecuentes de anafilaxia.

Las reacciones graves por frutos secos son más frecuentes en personas asmáticas, con episodios previos de reacciones graves y en aquellos que han presentado reacciones con cantidades mínimas de frutos secos (trazas).

Al igual que con otras alergias alimentarias, la gravedad de las reacciones por alergia a frutos secos se puede ver influida por cofactores como lo son la privación de sueño, el ejercicio físico, la menstruación, o la toma concomitante de alcohol o antiinflamatorios no esteroideos (AINE’s). Todos estos cofactores incrementan el riesgo de presentar reacciones graves.

¿Existen diferencias entre niños y adultos?

La alergia a un solo fruto seco es más frecuente en los niños de menor edad, mientras que los pacientes adultos presentan alergia a múltiples frutos secos. Se cree que estas diferencias se deben a que, durante el crecimiento y desarrollo, desde la infancia hasta la vida adulta, existe una exposición progresiva a estos alimentos, siendo esta exposición repetida la responsable del desarrollo de nuevas alergias.

¿Cómo se diagnostica la alergia a frutos secos?

La historia clínica juega un papel fundamental en el diagnostico de alergia alimentaria. Una histórica clínica detallada puede excluir múltiples causas de reacciones alérgicas, permitiendo así concentrar todos los esfuerzos en aquellos agentes más sospechosos.

Las pruebas cutáneas (prick test) con los alimentos sospechosos es el primer paso dentro del estudio alergológico, pero hay que recordar que una prueba positiva sólo indica “sensibilización” y no necesariamente alergia. A continuación, se procede a la detección de anticuerpos específicos en sangre. En la actualidad, es posible detectar anticuerpos específicos para las principales proteínas responsables de las reacciones alérgicas (diagnóstico molecular).

En algunos casos es necesario hacer pruebas cutáneas con el alimento en fresco (prick by prick). Esta técnica se emplea en situaciones donde las pruebas cutáneas y la detección de anticuerpos no están disponibles para el alimento sospechoso o cuando existen divergencias entre las pruebas.

Por último, se puede realizar una prueba de provocación oral para confirmar o descartar la alergia al fruto seco sospechoso. Esta prueba conlleva riesgos por lo que se realiza sólo en algunos casos, en un ambiente controlado, en un entorno hospitalario y siempre bajo la supervisión de un medico especialista en alergología.

¿Existe algún tratamiento?

Al igual que en otros tipos de alergia alimentaria, el único tratamiento disponible en la actualidad es la evitación estricta del alimento implicado. Por tanto, la primera recomendación supone eliminar de la dieta de el fruto seco implicado.

Las reacciones alérgicas a los frutos secos se tratan como cualquier reacción alérgica. El uso de la adrenalina puede salvar vidas en casos de reacciones graves. Si el paciente ha sufrido una reacción grave por frutos secos o existe el riesgo de ingestión accidental, se aconseja que disponga de dispositivos autoinyectables de adrenalina.

En los últimos años se han ensayado “vacunas” para tratar la alergia al cacahuete y la avellana. Estas “vacunas” han conseguido aumentar significativamente la cantidad de frutos secos que pueden tolerar las personas alérgicas permitiendo así reducir el riesgo de reacciones alérgicas graves provocadas por la ingestión. De momento es una línea de tratamiento que se encuentra en investigación y que aún no se comercializa.

También se están desarrollando programas utilizando anticuerpos monoclonales anti-IgE. Estos anticuerpos pueden modificar el sistema inmune y crear tolerancia a aquellos alimentos a los que previamente se era alérgico. De momento es un tratamiento limitado a niños y adolescentes con reacciones alimentarias graves, que implican un riesgo vital.

¿Se puede prevenir la alergia a frutos secos?

De momento no existe ninguna medida que evite el desarrollo de alergias alimentarias, pero si existen medidas para evitar el consumo accidental de ciertos alimentos potencialmente alergénicos. Desde hace algunos años, todos los alimentos que contengan cacahuete y frutos secos (frutos con cáscara) que se comercialicen en el espacio europeo deben de especificarlo en el etiquetado. Esta norma se aplica tanto para los alimentos envasados, como en los que se presentan sin envasar, así como en alimentos preparados para su consumo inmediato (carta del restaurante).

¿Qué hay de las dietas libres de frutos secos?

En el pasado se propuso, como medida para evitar la alergia futura en los niños, la eliminación por parte de la madre de los alimentos considerados como más alergénicos (leche, huevo, frutos secos) durante el tercer trimestre de gestación y durante la lactancia materna, así como el retraso en la introducción de alimentos de alto riesgo en la dieta del niño. Los consensos internacionales actuales no recomiendan estas medidas,

puesto que no ha demostrado efecto alguno sobre la prevención de las enfermedades alérgicas, mientras que sí puede llegar a suponer un déficit nutricional para la madre y el niño.

¿Una última recomendación?

Los pacientes alérgicos al cacahuete han de tener un especial cuidado en la lectura de las etiquetas de los productos manufacturados, ya que es una de las legumbres (junto a la soja) que más habitualmente se encuentran formando parte de aditivos de otros alimentos (alérgenos ocultos).

Hay que tener en cuenta el uso generalizado de los frutos secos en salsas, helados, pastelería, bollería o en aceites, que pueden ser fuentes de alérgenos ocultos causantes de reacciones accidentales.

Unas cantidades mínimas (trazas) pueden ser toleradas por la mayoría de las personas alérgicas a frutos secos, pero existe un pequeño grupo de alérgicos que pueden presentar reacciones alérgicas con estas cantidades; por lo que las recomendaciones acerca del consumo o evitación de trazas debe ser individualizado para cada caso.


¿Tienes alguna duda?

Contacta con nosotros y te ayudaremos a resolverla.


Dr Federico de la Roca Pinzón
Especialista en Alergología.
ClinicAL

Alergia a mariscos

Alergia a mariscos 1920 1147 Jaritzy Negrín González

¿Qué son los mariscos?

Son animales invertebrados acuáticos, comestibles. Incluyen los crustáceos con más de 50,000 especies como gamba, langosta, bogavante, langostino… y los moluscos constituidos por más de 100,000 especies de bivalvos (almeja, mejillón, ostra..),  cefalópodos (pulpo, sepia, calamar) y gasterópodos (caracol, lapas). No necesariamente si tienes alergia a uno de ellos, tienes que tener a todos.

Los mariscos constituyen una de las causas más frecuentes de alergia a alimentos, su prevalencia va unida a la frecuencia de su consumo.

¿Se puede llegar a tener “Alergia a mariscos”?

La respuesta es SÍ. Es una reacción de hipersensibilidad con un mecanismo inmunológico, mediado generalmente por un anticuerpo llamado IgE, que se desarrolla tras ingestión, contacto o inhalación de vapores de estos alimentos.

La alergia a mariscos también es considerada una enfermedad ocupacional es decir personas que desempeñan su trabajo en una industria alimentaria, por la manipulación frecuente de estos alimentos pueden llegar a desarrollar alergia.

¿Quiénes son los responsables de estas alergias?

Unas proteínas de los mariscos que son los alérgenos causantes de la alergia. Entre estas proteínas tenemos a la Tropomiosina. Es una proteína contráctil, es decir interviene en la contracción de las células musculares de todas las especies de invertebrados. Se han descrito tropomiosinas alergénicas en numerosas especies invertebrados: crustáceos, moluscos, arácnidos (ácaros del polvo) y cucarachas.

Si tienes alergia al marisco, puedes llegar a tener alergia a ácaros del polvo o viceversa. Pero no necesariamente es condición tener ambas alergias. Recuerda que intervienen factores inmunológicos, genéticos, de exposición para que una alergia se produzca.

Otros alérgenos causantes son: arginin kinasa, cadena ligera de miosina, proteína fijadora de calcio, hemocianina, paramiosina.

¿Qué síntomas puedes tener?

Las reacciones alérgicas por mariscos más frecuentes son las mediadas por IgE, habitualmente suceden en la primera hora a la exposición del alimento. Los síntomas más frecuentes son en la piel (urticaria, picor, eritema, angioedema); también se pueden presentar síntomas digestivos, respiratorios o todos, que es lo que llamamos anafilaxia.

¿Qué debes hacer si has tenido síntomas sospechosos de alergia a marisco?

Debes acudir a un alergólogo. Inicialmente se realizará una historia clínica detallada de lo que ha sucedido y según su valoración determinará realizar pruebas de alergia: prick test y una analítica si fuese necesario. También cabe la posibilidad que se necesite realizar una prueba de provocación oral y valorar estudio de otros mariscos diferentes al implicado para descartar o diagnosticar reactividad cruzada, que puede suceder porque los mariscos comparten proteínas alergénicas homólogas.

Si ya estás diagnosticado de alergia a mariscos ¿Qué debes hacer?

Debes evitar la exposición al alimento y si tienes una exposición accidental seguir las indicaciones de tu alergólogo.

Generalmente consta de medicación con antihistamínico, corticoides y/o adrenalina según sea el caso.


Dra Jaritzy Negrín González.
Especialista en Alergología.
ClinicAL